A una hija que decidió hacer sus “experiencias propias”

Querida hija,  siento que no basta sólo leer y tomar en cuenta tu carta que me enviaste el día 12.  Quieres una respuesta. Y te la mereces. (Te fijas que te escribo en castellano, no en alemán, para que no “tengai prblms de leer mi post”).

Sobre reglas y libertad, me gustaría contarte algunas experiencias. Y como te cuesta escuchar a tu papá (parece que es un problema en común de la mayoría de tus compañeros de curso), te lo escribo en ese blog. Además, creo que también sería entretenido para todos nos amigos y amigas, tuyas y nuestros, leerlo.

Cuando alguna vez chocarás tu auto (no el mío ni él de la mamá) contra la barra de contención (vaya simbolismo) , chacharás para qué sirven estas barreras de contención: evitan en la mayoría de los casos que un error del conductor pasa a mayores, manteniéndote en la vía. Duelen y abollan, pero evitan que te caes al barranco o pasas a la pista encontrada.(Espero que cachai lo que te quiero decir con eso).

También hay conductores, que buscan desafíos fuera de la vía regularizada, metiéndose en terrenos en donde no hay caminos establecidos. Como yo con mi Volvo una vez en Francia. Te lo conté… con el Peter Schneider, pusimos cadenas en mi “Six Cylinder 164 Horsepower -nothing-can-stop-Mathias-Rée´s-Volvo y nos metimos en la montaña en una calle que estaba cerrada con una barrera, diciendo además “route fermée”. Con 80 y la música a full, zurcando por la nieve, dejando una estela de polvo blanco brillando (glittering in the Sun…). Life in the fast lane.

8 Minutos y 10 Kilómetros más “tierra adentro” nos quedamos pegados. Chunk. Patinando. De repente Mathias Rée y su Volvo se fijaron que *sí* hay cosas que pueden parar un equipo decidido.

Tú conoces la historia. Tuvimos que abandonar el Auto y caminar (con ropa de verano y chaquetas de género delgado) los 10 Kilómetros por la nieve. Estaba comenzando a nevar. La temperatura bajó notablemente cuando el sol se escondió. Caminamos cerca de dos horas, y terminamos extremadamente asustados, en una escuela rural, con hipotermia. El vehículo de rescate nos costó una barbaridad de plata, y tuvimos que regresar con la bencina justa para llegar a casa. Lo que pensamos era una aventura, de verdad era una transgresión que puso en peligro nuestras vidas. Una tontería que bien podría haber evitado que tú podías nacer.\r\n\r\nEl letrero decía “route fermée”.

Prohibiciones no evitan que algún huevón no los respeta. Tienen otra función: Delimitan claramente, hasta donde una persona tiene la protección de la sociedad… y cuando se mueve en un área desprotegida. En el caso de una hija, una protección tiene el objeto de protegerla e indicarla claramente por donde se debe y por donde no moverse. Está libre de respetarlas o transgredirlas…

Si te compras un MacBook Pro zero kilómetros, pasa a ser tuyo. Puedes hacer con ello lo que quieres. Puedes perfectamente dar lo vuelta, tomar un destornillador, abrir los sellos de garantía, abrir el MacBook Pro y explorarlo por dentro. (Te encontrarás con un computador completamente estándar, verás lo que tiene adentro, puedes rajar la platina un poco, golpear el disco duro – quizás lo podrás cerrar sin que quede dañado y sigue funcionando, lo más probable que seguirá andando, pero quizás con una o dos pifias y rajaduras visible en el casco). Pero si tratas de venderlo ahora, quizás comprarte uno nuevo, tendrás que explicar al próximo comprador porqué se perdió la garantía y porqué los sellos de garantía están rotos… “jajaja, sólo quería saberlo, además era mío….. ” ??? — hmmmm. Cachai ??

Claro que no se pueden comparar cosas con personas. Tú definitivamente no eres eres un MacBook pro. Eres tú no más, una persona maravillosa llena de vida y creatividad, impulsos, con una fuerte voluntad y cierta tendencia de atropellar lo que se encuentra en tu camino –  una hija única. Y por supuesto entiendes a cabalidad que es un sello de garantía…. Significa que no cualquiera debería meterse. Hay que cumplir con ciertos requerimientos, las cuales, a diferencia de un producto comercial, finalmente defines tú mismo. Tengo la esperanza que algo aprendiste en los 15 años y 8 meses como hija. Ya has demostrado que ser libre es ago que encuentras extremadamente cool. Y estás (seguramente) en vía de adquisición (v.a.) de lo que se llama “ser responsable”, que será más cool aún.

Con mucho amor y preocupación te saluda tu papi lindo.